Archivo mensual: septiembre 2010

El refugio, un bálsamo tras pasar por el infierno

Por Juan Federico

Un intento de bálsamo ante la crueldad sin límites. Seis habitaciones, 23 camas, cuatro baños, una cocina-comedor, un living bien amplio, patio con quincho, lavadero y hasta un consultorio médico. Todo limpio, recién pintado y nuevo. Se trata del primer refugio para mujeres víctimas de la trata de personas en la provincia de Córdoba, la mejor noticia que hubo este año según coinciden los especialistas que trabajan sobre este tema.

Inaugurado a fines de agosto, el refugio –cuya dirección se mantiene en secreto– ya ha albergado a mujeres rescatadas del infierno. Incluso, hace poco días llegó una joven con un bebé y una niña de 3 años, lo que generó el primer cambio sobre la marcha: la necesidad de prever un espacio para los pequeños, algo en lo que ya se está trabajando. Sigue leyendo

Córdoba tendrá división de lucha de trata

La Policía provincial tendrá un organismo especialmente dedicado a combatir este delito. El anuncio trascendió el día en que comenzó a funcionar un refugio para las víctimas.

Por Juan Federico

El anuncio se filtró en la inauguración del primer refugio provincial para las víctimas de trata de personas. Se trata de un pedido añejo de distintas organizaciones.

El día en que comenzó a funcionar el primer refugio para víctimas de trata de personas en la provincia de Córdoba (el tercero en el país), se conoció que la Policía está a punto de lanzar una división íntegramente dedicada a combatir este tipo de delitos.

El anuncio trascendió ayer durante la inauguración del refugio en el edificio de Tribunales I. Entre los oradores, estuvo la madre de María de los Ángeles Verón (“Marita”), Susana Trimarco, una mujer que en los últimos años trascendió su solitaria lucha en Tucumán para intentar encontrar a su hija hasta convertirse en un emblema transnacional.

Tras el acto, y ante una consulta de La Voz del Interior, Trimarco subrayó la importancia de que las fuerzas policiales tuvieran una división dedicada de manera especial a la trata. Al tocar este tema, recordó cómo fue su experiencia en Tucumán: “La división de trata se fundó por pedido mío al gobernador, pero no funciona porque el jefe de Policía es amigo de los proxenetas, está muy claro, a mí me consta porque él sale a minimizar los delitos, a decir que en Tucumán no hay trata, no hay droga, que está todo muy bonito, pero yo salgo a recorrer y veo que todo está a la vista, los chicos con el ‘paco’, las menores en los prostíbulos… no están ocultas, están a la vista de todos, pero no hacen nada. Entonces, armé un equipo de trata de personas con Gendarmería Nacional, con el que trabajamos de manera excelente”. Sigue leyendo

Cuando la droga sale desde los puertos

Están ligados al ambiente del fútbol y se los acusa del contrabando de mil kilos de cocaína a España. Un transportista local y su chofer están procesados por la misma causa.

Por Juan Federico

El juez federal Alejandro Sánchez Freytes solicitó a España la extradición de dos ciudadanos de origen serbio, pero que viven en el país ibérico, acusados de montar la organización que en el verano de 2009 llevó de Córdoba a Valencia una tonelada de cocaína, disimulada en dos contenedores con molinos de viento hechos en Sacanta.

Por el fenomenal contrabando, que dejó al descubierto una serie de irregularidades en los controles de Aduana, ya fueron procesados un transportista cordobés y su chofer. Se trata de Oscar Alberto Allende, dueño de una empresa de transporte de barrio Bella Vista, a quien se le endilga el supuesto delito de transporte y contrabando agravado de estupefacientes, y del chofer Daniel Rito José Sandaliche, al que se lo acusa por el presunto delito de transporte de estupefacientes.

Sánchez Freytes precisó que pidió a España la extradición de dos ciudadanos serbios que residen en ese país, sindicados –según la investigación que en un principio motorizó el ahora suspendido juez Baltasar Garzón– como los cabecillas de la organización.

“Narcofutbolistas”. En su momento, el caso repercutió de manera amplia en Europa, porque de alguna manera confirmó un rumor que corrió muchas por los vestuarios de los estadios: la vinculación del fútbol con el tráfico de drogas. Sigue leyendo

Una noche en las carpas de “Esperanza”

Al caer el sol, los familiares y allegados de los obreros que están a 700 metros bajo tierra, se quedan allí. Comparten comidas y bebidas, charlan y leen las cartas que mandan los mineros.

Por Juan Federico

El sol comienza a esconderse, las nubes descienden sobre la montaña y, en medio de la bruma, la temperatura desciende a un dígito. Es el momento en que los familiares de los 33 mineros atrapados desde hace 32 días en el cerro de la mina San José empiezan a caminar hacia las ramas secas que se acumulan en un costado del campamento “Esperanza”. Con fuerza, las llevan hacia las carpas y las apilan para echarles el fósforo que las hará crujir y elevará un poco la sensación térmica.

Esta es una de las tantas rutinas a las que se han ido acostumbrando los familiares de los mineros de Atacama, los actores de una odisea que ha conmovido al mundo. Tras el derrumbe, el 5 de agosto, al otro día aparecieron las carpas.

Al principio, las respuestas de la empresa San Esteban escaseaban, por lo que nadie se movió de allí a la espera de algún dato certero. Sabían que sólo al pie del cerro iban a asegurar que no dejaran a sus hombres abandonados en el centro de la montaña. Las carpas se multiplicaron gracias a que el gobierno de Copiapó, ciudad ubicada a 40 kilómetros, acercó toldos, alimentos y refrigerios.

Durante los días que los enviados especiales de La Voz del Interior compartieron con los familiares de los mineros, la generosidad dio la nota. “Hijo, venga un café”, “Siéntese un rato”, “ahora hacemos un pollo, quédese con nosotros”, invitaban, pese a lo apretado del lugar en el que se habían ubicado.

Aunque ahora saben que los obreros están contenidos gracias a las sondas que llegaron al estómago de la montaña, nadie se olvida de la incertidumbre que les apretujaba los corazones durante los primeros días.

“Fueron días muy terribles, no nos decían nada, nos trataban con prepotencia y gritos, bajaba un señor del cerro, se paraba sobre una camioneta y a los gritos nos decía que estaban buscando por el nivel 295 y no encontraban nada. Pero todos los días repetían que estaban en el 295, parecía que no se movían”, recuerda Nelly Bugueño Cepeda (59), la madre de Víctor Zamora (33), uno de los mineros atrapados. Sigue leyendo

“Se trabaja como en la Edad de Piedra”

Por Juan Federico

Funcionarios de la Asociación de Municipios Mineros exigen mejorar condiciones de trabajo de los mineros.

Durante la semana pasada un vehículo monovolumen repleta de políticos llegó a la mina San José.

La mayoría eran funcionarios de la Asociación de Municipios Mineros, que agrupa a los gobiernos de la región cuyo principal ingreso proviene de la explotación minera. Se trata de las poblaciones de Copiapó, Vallenas, Caldera y Tierra Amarilla, todas de la tercera región de Chile.

Mientras recorrían el lugar, el alcalde de Vallenas, Cristian Tapia, se detuvo a dialogar con este diario. “Hemos pedido un cambio en la actualización de la ley que regula los accidentes de trabajo, queremos una revisión completa en una comisión gubernamental en la que se escuche a los mineros”, apuntó.

Se quejó de que según un proyecto del Gobierno nacional, está por aprobarse un impuesto a las empresas mineras que no se podrá modificar hasta el 2025, y que prevé que deberán tributar en conjunto “mil millones de dólares anuales, cuando obtienen 20 mil millones de ganancia”, según criticó Tapia.

En esa región, se calcula que hay 900 minas, la mayoría de las cuales pertenecen a medianas y 
pequeñas empresas que trabajan con menores condiciones de seguridad laboral.

“Se trabaja como en la Edad de Piedra, en contraste con al alta rentabilidad que obtienen”, comparó el dirigente.

Ayer. En videoconferencia, los mineros pudieron comunicarse durante un minuto con tres de sus parientes. Las tareas de perforación continúan.

Publicado en el diario La Voz del Interior, Córdoba, Argentina, el domingo 5 de setiembre de 2010.

Los mineros, de víctimas a “héroes”

Se cumple un mes hoy desde que los 33 obreros quedaron atrapados en el yacimiento San José, en el desierto de Atacama. El 
gobierno chileno juega una carta muy fuerte en su salvataje.

Por Juan Federico

“La fe mueve montañas. Fuerza mineros”. El cartel prolijamente elaborado se encuentra en la entrada del campamento “Esperanza”, una suerte de feria de la ilusión instalado en la entrada de la mina San José, ubicada en pleno desierto de Atacama, a 40 kilómetros de la ciudad de Copiapó, la cabecera de la tercera región de Chile.

Desde hace un mes, 33 mineros (32 chilenos y un boliviano) se encuentran atrapados a 700 metros bajo tierra, luego de que el jueves 5 de agosto, a las 14, un desmoronamiento taponara la única vía de salida que tenía la mina de cobre.

El cartel es uno de los tantos que se mandó a realizar en una fábrica especial luego de que el domingo 21 de agosto la sonda “la mano de Dios” fuera atrapada por los mineros, que se aferraron a ella para dar el mensaje que casi nadie esperaba: “Estamos bien en el refugio. Los 33”.

Hasta entonces, la vigilia de los familiares de los obreros había ido pasando por distintos estados de ánimo. El mismo 5 de agosto fueron llegando de a uno al estacionamiento de la mina, desde donde ya no se movieron más. Se habían enterado del derrumbe recién a la noche y por canales informales.

En la mina convivían con los movileros de los medios trasandinos, que no llevaban buenas noticias, ya que insistían, de acuerdo a los partes que suministraban los rescatistas, que no había demasiadas esperanzas de sobrevida.

Por eso, ellos casi no hablaban con la prensa, hasta que comprendieron que había que aliarse con ella para lograr que la búsqueda no se suspendiera y se dejaran 33 lápidas en la cima del cerro, como ya sugerían algunos rescatistas. Fue entonces que las mujeres comenzaron a aparecer todos los días en las pantallas de cada casa, denunciando que a los mineros se los iba a dejar morir. Sigue leyendo