Archivo diario: 13 diciembre 2010

Tierra Amarilla, un pueblo con una mina debajo

Ubicado a unos 10 minutos de Copiapó, debajo de esta localidad se explota un yacimiento de nueve kilómetros. La dinamita sacude todos los días a los vecinos, que están rodeados de otros emprendimientos. El aire, viciado por los químicos, provoca enfermedades.

Por Juan Federico

Copiapó (Chile). Los platos y las tazas tiemblan, el té que los chilenos disfrutan todas las tardes hace pequeñas olas, pero Loreto Campbell sigue dialogando como si nada pasara, en el comedor de su casa de Tierra Amarilla, pueblo ubicado unos 10 minutos al este de Copiapó, en la zona del desierto de Atacama.

“Acá tiembla todo el tiempo, nosotros ya estamos acostumbrados, son las explosiones en las minas”, apunta la mujer, embarazada de siete meses, y que estuvo todos los días en la mina San José junto a las familias de los tres mineros del pueblo (Víctor Zamora, Jorge Galleguillos y Carlos Barrios) que sobrevivieron tras estar sepultados durante 69 días.

La mujer conoce de sobra este pueblo de unos nueve mil habitantes, una localidad de casas sencillas y coloridas, que combinan la madera, los ladrillos y mucha reja en sus ingresos. Allí, al igual que Copiapó, la gran mayoría de los vecinos es familiar de algún minero. Y no es una casualidad: Tierra Amarilla está rodeada de minas.

A dos cuadras de la casa de Loreto, ubicada en uno de los lugares más poblados, está el ingreso de la mina Minz Santo, de la empresa La Candelaria, un impresionante emprendimiento de extracción subterránea (similar a la mina en la que quedaron atrapados los 33 mineros) que tiene una particularidad: los obreros perforan y extraen rocas en enormes túneles abiertos debajo del pueblo. Sí, a 500 metros de profundidad de Tierra Amarilla a toda hora hay un ejército de mineros extrayendo cobre, material que representa más del 50 por ciento de las exportaciones de Chile. Sigue leyendo

El héroe anónimo del histórico rescate, al que nadie reconoce

Por Juan Federico

Aunque de los 33 mineros son muchos los que han optado por el vértigo de la fama, otros, como el ex futbolista Franklin Lobos, eligieron recluirse en la tranquilidad de la familia. Franklin habló pocas veces con la prensa –nunca cobró– y sólo para poner en claro que lo que había ocurrido se trataba de un “accidente laboral” y no una historia de héroes.

Pero en el rescate hubo otras personas, fundamentales en el proceso, que ni siquiera pudieron elegir si hablaban o no con los medios, relegados por la historia. Uno de ellos es Nelson Flores (38), un personaje clave y aún anónimo de esta gesta. La Voz del Interior fue el primer medio en hablar con él, en su humilde y prolija casa de Tierra Amarilla, comuna ubicada en las afueras de Copiapó.

Flores no disimuló estar dolido. Ni el gobierno chileno, ni los mineros rescatados se acordaron de él en el frenesí tras el operativo rescate “San Lorenzo”. Y eso que tuvo mucho que ver para que hoy los 33 se codeen con la fama. Sigue leyendo

Del infierno a las 4 X 4

Tras el histórico rescate de los 33 mineros que estuvieron enterrados durante 69 días, sus vidas han dado un giro de 180 grados. Pasan sus días entre viajes, entrevistas, concesionarias y peleas.

Por Juan Federico

“Ahora mi vida es diferente a la que tenía el 5 de agosto; viajamos mucho, he visitado Estados Unidos, Alemania y Suecia, hay pedidos de entrevistas, la gente nos saluda en la calle, son tantas las cosas que nos están sucediendo… antes éramos seres humanos comunes, pero la vida nos dio una mano y ahora somos reconocidos como famosos; es espectacular que la gente nos reciba, nos tienen en las nubes”.

Para Mario Gómez (65), el más veterano del grupo de los 33 mineros que este año conmovieron al mundo tras permanecer 69 días atrapados a más de 700 metros de profundidad en la mina San José, del desierto de Atacama, lo que vino después del rescate que culminó el miércoles 13 de octubre parece un sueño.

Los protagonistas de la historia más impactante de 2010 gozan de otra vida, inversa a la que llevaban cuando la tierra se los tragó. “Acá los vemos a cada rato”, apuntó Nelson, un empleado del aeropuerto de Copiapó. La mayoría de los 33 no ha parado de andar entre aviones y de enfrentar cámaras de televisión.

En los próximos días, tienen invitaciones para ir a España a presenciar un partido de fútbol del Club Barcelona; luego, otro match en Inglaterra, del Manchester United, y el 25 de este mes los esperan en Tierra Santa, Israel, aunque los mineros están revisando sus agendas para ver si van a poder estar en todos los compromisos. Sigue leyendo

Ammar pide otra oportunidad de trabajo

Desde la Asociación de Mujeres Meretrices de Córdoba (Ammar) reclamaron que se abran otras posibilidades laborales para las afiliadas que buscan una opción distinta al trabajo sexual. La dirigente Eugenia Aravena, titular de Ammar local, señalo que el pedido en concreto tiene relación con el programa provincial “Córdoba con ellas”, lanzado a mediado de este año y que plantea, entre otros puntos, la posibilidad de incluir laboralmente a mujeres carecientes. Sigue leyendo

Cocaína negra, como barras de chocolates

Por Juan Federico

Una pareja de lituanos, de 35 años cada uno, fue detenida en las últimas horas en el Aeropuerto Internacional Ingeniero Taravella, de la ciudad de Córdoba, tras ser sorprendida con ocho kilos de cocaína “negra” que llevaban simulando ser chocolates. Los capturados serían “mulas”, es decir que se encargarían de llevar la droga hacia Europa para que allí otros eslabones de la cadena del narcotráfico la redistribuyan.

Según se pudo comprobar mediante las reservas aéreas, los lituanos pensaban llevar la droga por una serie de escalas en aeropuertos internacionales. Habían llegado a Córdoba desde Buenos Aires y cuando fueron detenidos estaban a punto de partir en un vuelo de la empresa LAN hacia Santiago de Chile. Allí iban a hacer escala en Madrid pero no pensaban quedarse en España, ya que aún les faltaba un vuelo más: el destino final estaba planeado que fuera Amsterdam, Holanda. Sigue leyendo

¿Qué es la droga “alita de mosca” que se vende en Córdoba?

Por Juan Federico

El jueves pasado, en un procedimiento realizado en barrio Nueva Córdoba la Policía de Córdoba informó que acababa de secuestrar medio kilo de cocaína “alita de mosca” y 200 dosis de ácido lisérgico (LSD), dos sustancias que no abundan en la provincia y que sus consumidores se encuentran entre los sectores de mejores ingresos económicos.

¿De qué se trata la cocaína “alita de mosca” que ha aparecido en las últimas semanas en las noticias cordobesas? Sigue leyendo

Una batalla desigual

Por Juan Federico

En la mayoría de las audiencias para el Presupuesto Participativo en los CPC de la ciudad de Córdoba, la demanda por más estrategias de prevención de las adicciones figuraron a la cabeza de las propuestas acercadas por los vecinos. Se trata de un reclamo de surge desde los barrios de Capital, pero que hasta ahora no ha tenido un correlato en los distintos estamentos nacionales, provinciales y municipales encargados de este tema.

Mientras los narcotraficantes avanzan con un dinamismo asombroso en las estrategias para ingresar y elaborar droga en la provincia, las respuestas ante el drama social que esto trae aparejado no han sido tan veloces ni eficientes.

A esta altura de 2010, aún hay directivos y docentes de escuelas que ante los medios no pueden hablar de manera pública sobre consumos problemáticos de sustancias entre los alumnos. En caso de hacerlo, sufrirán el reproche desde altas esferas.

Este absurdo no puede tapar que hoy en la Capital y en las principales ciudades de la provincia la droga se puede obtener con una facilidad asombrosa, en cualquier barrio y sin distinción de clases sociales. En vastos sectores, se está conformando una especia de “para-sociedad”, con códigos propios y una economía conformada en torno al fenómeno “narco”.

Para muchas familias desesperadas por la crisis de 2001, y que se volcaron durante esos años a la venta de droga como una alternativa económica, hoy el mercado ilegal se tornó en una salida estructural.

Ante esto, la única respuesta oficial concreta ha sido, hasta ahora, la creación de la Secretaría de Coordinación en Prevención y Asistencia de las Adicciones (Sepadic), que con un presupuesto ínfimo (este año se destinaron 2.578.000 pesos) se las rebusca para elaborar estadísticas confiables y proponer planes de acción en conjunto con los municipios -incluso logró la aprobación del I Plan Provincial sobre Adicciones-, entre otras acciones desarrolladas en medio de una precariedad presupuestaria que llama la atención.

El resto se reduce a esfuerzos quijotescos de ONGs y personas particulares comprometidas, que aparecen como paliativos (con ideas más que originales de prevención y tratamiendos) ante un poder, el del “narco”, que continúa alargando la brecha.

Publicado en el diario La Voz del Interior, Córdoba, Argentina, noviembre de 2010.