Archivo mensual: mayo 2014

Un relato de todos los días

Por Juan Federico

Lo que ocurre en Guiñazú es sólo una parte de un contexto mucho más amplio. Las peleas entre barras, los robos a cualquier hora, los destrozos sin sentido son una realidad cotidiana en muchos barrios de la ciudad de Córdoba, cuyos vecinos, a la fuerza, deben convivir con esta clase de episodios.

Siguiendo el razonamiento del sociólogo Javier Auyero, se trata de una muestra más de todo un deterioro urbano y social que parece empecinado en continuar profundizándose.

Ya los residentes de muchos sectores de la ciudad no se quejan de las aguas servidas, de las luminarias que no alumbran, de los baches, de los servicios que nunca llegaron, de las calles convertidas en lodazales intransitables cada vez que llueve.

Todo esto aparece como naturalizado, en el sentido de que ha sido asumido como algo imposible de rever, por lo que ya no es necesario marcarlo como una falencia. Así, este cúmulo de carencias no aparece en los discursos corrientes, aunque en realidad es fácil identificar cuáles son sus causas y los porqués de las ineficiencias para remediarlas. Sigue leyendo

Licencian a jefe policial por el espionaje

Se trata del comisario mayor Ariel Ávila, procesado por la Justicia federal. También fue relevado de su cargo el otro policía investigado. Ambos están sospechados de hacer seguimiento a particulares y a empresas a través de las sábanas telefónicas.

Por Juan Federico

Los dos uniformados procesados por la Justicia federal por el presunto espionaje ilegal a través de sábanas telefónicas fueron licenciados por la Jefatura de la Policía de Córdoba.

Se trata del comisario mayor Ariel Ávila, hoy jefe de Delitos Complejos, y el sargento Rubén Adrián López, quienes están imputados desde 2009 (y procesados desde marzo de este año), por el delito de “falsedad ideológica” (con penas de uno a seis años de cárcel).

Según la investigación que lleva adelante la fiscal federal Graciela López de Filoñuk, luego avalada en su mayor parte por el juez Alejandro Sánchez Freytes, los dos policías están acusados de haber falsificado y alterado oficios judiciales para obtener de manera ilegal sábanas telefónicas.

La trama oculta de esta causa fue revelada el domingo por La Voz del Interior. El lunes, en tanto, desde la Jefatura de Policía se tomó la determinación de licenciar a ambos. Sigue leyendo

Espionaje en la Jefatura

¿Para qué policías de Investigaciones Criminales solicitaban, de manera ilegal, sábanas de teléfonos de particulares y de empresas? La Justicia aún no pudo develar la clave de otra causa que permite descubrir serias irregularidades en las investigaciones policiales.

Por Juan Federico y Juan Simo

“Fue una denuncia anónima. De las anónimas en serio”. El comentario se escuchó en el Juzgado Federal N° 2 de la ciudad de Córdoba y se refería al sobre que había llegado por correo, sin remitente, con documentación que probaba que desde una oficina de la Jefatura de Policía se adulteraban oficios y se falsificaban otros para espiar ilegalmente los llamados de personas y empresas.

No se trataba de realizar escuchas telefónicas, algo que sólo puede hacerse con orden judicial a través de la Secretaría de Inteligencia (ex-Side), sino de obtener sábanas telefónicas con el cruce de llamadas, los titulares de líneas de teléfonos y los mensajes de texto. Ese procedimiento sólo puede solicitarse a las empresas de telefonía con autorización judicial, y cualquier investigación que se realice por fuera de esta norma constituye un delito.

Por esa razón, están proce­sados desde marzo último dos policías que habían sido impu­tados en 2009. Uno de ellos es 
el todavía jefe de Delitos Com­plejos, comisario mayor Ariel Ángel Ávila, quien interviene por ejemplo en el caso de un secuestro extorsivo y de quien depende la División de Análisis e Investigación en las Comuni­caciones (Daic). Entre fines de 2007 y 2009, Ávila era jefe de la Daic y con él trabajaba el entonces sargento Rubén Adrián López, el otro procesado. Sigue leyendo

Un “fantasma” acusado de crímenes de lesa humanidad

Atraparon a un expolicía de Inteligencia, prófugo por la megacausa de La Perla. No dejaba rastros y fue necesario seguir una pista financiera para poder capturarlo.

Por Juan Federico

“Era un fantasma, no existía en ningún lado”. La historia secreta de la caída de un expolicía prófugo de la Justicia federal, acusado de delitos de lesa humanidad en el marco de la megacausa del campo de concentración La Perla, es casi una novela policial. Pero, como suele ocurrir con esta clase de personajes, la realidad termina siendo más siniestra que la ficción. Sigue leyendo

Volvió al Urgencias el hombre que se tira debajo de los vehículos

En ocho meses, ya ingresó seis veces por supuestos siniestros viales, siempre atropellado en la ciudad de Córdoba.

Por Juan Federico

“Qué mala suerte tiene usted, amigo. Tenga cuidado, capaz que la próxima vez lo atropella un avión”.

El médico apeló a la ironía. El reloj marcaba las 13.30 del lunes último, cuando la ambulancia del servicio de emergencias 107 dejaba en la guardia del Hospital de Urgencias, de la ciudad de Córdoba, a un hombre de 43 años, que presentaba una particular historia clínica: con este caso, ya eran seis las veces que había sido atropellado en sólo ocho meses (desde el 12 de julio último hasta ese lunes). Sigue leyendo

Narcotráfico: Buscaban a un prófugo, encontraron una organización

En la búsqueda de un hombre sobre el que pesa una condena por comercialización de estupefacientes, la Policía Federal develó cómo continuaban activos en Colonia Lola lugares que se creían desbaratados. Dos de los detenidos son hijos de un jefe “narco”.

Por Juan Federico

La captura de un prófugo con condena por narcotráfico derivó, al mismo tiempo, en el allanamiento de un “quiosco” de venta de “ravioles” de cocaína que estaría ligado a una importante banda narco asentada en barrio Colonia Lola, de la ciudad de Córdoba. En el operativo, ejecutado por los efectivos de 
la Delegación Córdoba de la ­Policía Federal Argentina, fueron aprehendido, también, un hombre oriundo de Colombia, que tendía un grueso prontuario, y una mujer.

El caso deja al descubierto, además, cómo continuaría activa una organización que alguna vez se supuso desbaratada. Tanto el prófugo como la mujer, son hijos de Jorge “el Gallo” Altamira (57), sindicado como un capo narco de esa zona. Los lugares allanados ya en 2007 habían sido objeto de otros procedimientos, en el marco de la investigación que terminó con la condena del jefe de la banda. Sigue leyendo

Un largo camino que sigue lento

Que la Justicia provincial se ocupara del narcomenudeo, el eslabón más bajo de la red de traficantes, tenía una explicación: las fiscalías y juzgados federales habían quedado obsoletos ante el auge de la venta de drogas en pequeñas dosis.

Por Juan Federico

Que la Justicia provincial se ocupara del narcomenudeo, el eslabón más bajo de la red de traficantes, tenía una explicación: las fiscalías y juzgados federales habían quedado obsoletos ante el auge de la venta de drogas en pequeñas dosis. En los Tribunales federales, la excusa indicaba que se habían tapado de causas pequeñas, insignificantes, y que, por ello, no podían perseguir a los verdaderos narcotraficantes.

Así, Buenos Aires hizo punta y luego otras provincias, entre ellas Córdoba, que en diciembre de 2012 empezó a aplicar el nuevo esquema: Justicia provincial para perseguir a los chicos, y la federal sólo para los grandes.

Ya a esa altura, los resultados de Buenos Aires eran alarmantes: más del 90 por ciento de las causas, sólo contra consumidores. Sigue leyendo