Investigan “narcosecuestro” en Las Violetas


Un joven de 18 años fue captado por un grupo de delincuentes que le cruzaron un utilitario en la plaza del barrio. Estuvo más de siete horas cautivo, hasta que su familia pagó un rescate de unos 10 mil pesos. Se sospecha de una venganza, aunque no hay detenidos.

Por Juan Federico

Un “narcosecuestro” aparece como la principal hipótesis en la investigación sobre el caso del joven de 18 años que el jueves a la noche fue abordado por un grupo de personas en barrio Las Violetas, de la ciudad de Córdoba, y recién fue liberado más de siete horas después, en la madrugada de ayer. En el medio, se produjo una larga negociación telefónica entre los captores y la familia del adolescente, hasta que se pactó la entrega de una suma de dinero.

De acuerdo con fuentes judiciales, los secuestradores también habrían exigido la entrega de un kilo de cocaína, aunque hasta anoche no existía ninguna certeza de que esta sustancia haya sido incorporada de manera efectiva en el pago que se realizó.

Según pudo reconstruir La Voz del Interior sobre la base de los relatos de distintos informantes, alrededor de las 22.30 del jueves, el muchacho de 18 años (cuyo nombre se reserva por el momento) llegaba en un auto Peugeot 206 a la casa de su madre, en el corazón de barrio Las Violetas, al oeste de la capital provincial.

A la altura de la plaza principal del sector, su auto fue chocado por un utilitario, que sería un Renault Trafic banco, que le cortó el paso. Entre dos y tres personas armadas se bajaron del vehículo mayor, encañonaron al adolescente, al que obligaron a descender, y lo subieron por la fuerza al utilitario. Luego, desaparecieron del lugar.

El Peugeot 206 quedó abandonado en el lugar.

A partir de ese momento, utilizando el teléfono celular del secuestrado, los delincuentes comenzaron a llamar a la madre del muchacho.

Empezaron solicitando una abultada suma de dinero pero, con el correr de los minutos, el pedido comenzó a bajar. Al final, siempre de acuerdo con las diferentes fuentes consultadas, se habría pactado la entrega de 10 mil pesos.

Para ello, le indicaron al padre del joven que dejara el dinero en “una curva” cercana al barrio-ciudad Juan Pablo II, en el otro extremo de la ciudad de Córdoba. Al parecer, el pago del dinero se concretó.

Del pedido de droga, hasta el cierre de esta edición, no había ninguna confirmación, aunque las versiones eran abundantes en el mismo sentido.

Recién minutos antes de las 7 de ayer, dos horas después de la entrega del dinero, el joven fue expulsado del utilitario en la avenida Santa Ana al 4000, a pocas cuadras de donde había sido secuestrado.

“Sólo le pegaron un par de cachetadas, estaba bien, pero muy nervioso”, recalcó un vecino de la zona.

De inmediato, el fiscal federal Nº 1, Enrique Senestrari, lo citó para que declarara. El trámite se extendió durante buena parte de la mañana. Su testimonio quedó incorporado en el expediente que se abrió en la Justicia federal por el delito de “secuestro extorsivo”.

Denuncia
En medio de las negociaciones, y al notar que los secuestradores no lo liberaban, los padres del joven realizaron la denuncia policial. Por eso, hasta el mediodía de ayer ese sector de la ciudad estuvo saturado de móviles y controles policiales. Sin embargo, no hubo noticias sobre los delincuentes.

Según coincidieron tres informantes consultados por este diario, podría tratarse de una banda asentada cerca del cementerio San Vicente, a la que ya se le han endilgado varios “narcosecuestros” en la capital provincial.

“Podría ser una bronca con el padre, por una deuda”, agregó uno de ellos.

En la misma línea, se indicó que entre los testimonios reunidos habría referencia a que podría haber sido identificado uno de los integrantes de esta banda que hace poco salió de la cárcel.

Días atrás, una persona allegada a la misma banda que ahora aparece en la mira por este “narcosecuestro” aseguró que este tipo de delitos había mermado porque las víctimas, a diferencia de años anteriores, habían empezado “a llamar a la Policía”.

La principal ventaja con que cuentan los delincuentes en estos casos es que por lo general los familiares de los secuestrados omiten realizar las denuncias correspondientes, ya que temen que se investigue a qué se dedican ellos, lo que puede terminar por develar su actividad ilegal.

Publicado en el diario La Voz del Interior, Córdoba, Argentina, el sábado 31 de mayo de 2014.

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