La “mejor del país”, cada vez más cuestionada


Las acusaciones son graves: en síntesis, que los efectivos de Lucha Contra el Narcotráfico, lejos de contrarrestar este delito, lo regulaban.

Por Juan Federico

Las acusaciones son graves: en síntesis, que los efectivos de Lucha Contra el Narcotráfico, lejos de contrarrestar este delito, lo regulaban.

Las sospechas también son inquietantes: que los policías apuntados mataron a un colega que quiso sacar los pies del plato y que la Justicia provincial no investigó como correspondía.

El narcotráfico en Córdoba volvió a ser una mala noticia.

Por un lado, la decisión de la Corte Suprema nacional de remitir la investigación sobre la muerte del oficial Juan Alós a la Justicia federal, con serios reproches contra el fiscal provincial Emilio Drazile, que había cerrado el caso como un suicidio (con el aval de dos jueces de Control).

Ahora, el fiscal federal Enrique Senestrari tiene ante sí el desafío de develar las dudas: ¿crimen o suicidio? Por lo pronto, para el máximo tribunal del país, la investigación de la Justicia provincial fue, cuanto menos, irregular.

El fallo se conoció ayer a la mañana, temprano. Horas después, al mediodía, la Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba ratificó la investigación por el “narcoescándalo” y desechó la mayoría de los argumentos de los abogados defensores de los policías acusados de haber montado toda una ingeniería ilegal para apañar a “narcos”, extorsionar a otros y vender parte de lo que secuestraban en operativos de dudosa legalidad. Todo utilizando al “buchón” Juan Viarnes como agente provocador, y engañando a los fiscales y jueces que avalaban esos operativos.

Otra vez, en el edificio de Tribunales federales se dio un duro golpe a una Policía que hasta hace poco era presentada por el Gobierno de Córdoba como “la mejor del país”.

Ahora, a diferencia del comienzo de la investigación, ya no existe ninguna reacción oficial para apañar a este grupo de policías encabezados por Rafael Sosa. Tras los saqueos de diciembre y el histórico amotinamiento de los policías, desde la Provincia no hubo más defensa corporativa a la institución. Se quebró la relación entre la fuerza y el Gobierno, y entre la Policía y la sociedad. El gobernador anunció la creación de una nueva fuerza antidrogas, lo que puede interpretarse como una autocrítica.

Aunque nadie lo haya dicho de manera oficial, en la investigación federal empezó a quedar en evidencia cómo una parte clave de la fuerza había operado de manera autónoma y para beneficio propio.

Pero, alrededor de todo esto, surgen otras preocupaciones.

Investigaciones más recientes comprobaron que aún existen grupos de policías que actúan en connivencia con organizaciones narcos. Esto plantea que el germen de la corrupción amenaza con convertirse en una epidemia interna.

Publicado en el diario La Voz del Interior, Córdoba, Argentina, el viernes 23 de mayo de 2014.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s