Investigan “narcosecuestro” en Las Violetas

Un joven de 18 años fue captado por un grupo de delincuentes que le cruzaron un utilitario en la plaza del barrio. Estuvo más de siete horas cautivo, hasta que su familia pagó un rescate de unos 10 mil pesos. Se sospecha de una venganza, aunque no hay detenidos.

Por Juan Federico

Un “narcosecuestro” aparece como la principal hipótesis en la investigación sobre el caso del joven de 18 años que el jueves a la noche fue abordado por un grupo de personas en barrio Las Violetas, de la ciudad de Córdoba, y recién fue liberado más de siete horas después, en la madrugada de ayer. En el medio, se produjo una larga negociación telefónica entre los captores y la familia del adolescente, hasta que se pactó la entrega de una suma de dinero. Sigue leyendo

La “mejor del país”, cada vez más cuestionada

Las acusaciones son graves: en síntesis, que los efectivos de Lucha Contra el Narcotráfico, lejos de contrarrestar este delito, lo regulaban.

Por Juan Federico

Las acusaciones son graves: en síntesis, que los efectivos de Lucha Contra el Narcotráfico, lejos de contrarrestar este delito, lo regulaban.

Las sospechas también son inquietantes: que los policías apuntados mataron a un colega que quiso sacar los pies del plato y que la Justicia provincial no investigó como correspondía.

El narcotráfico en Córdoba volvió a ser una mala noticia. Sigue leyendo

Narcos y policías

Las escuchas telefónicas que vinculan a traficantes con uniformados vuelven a dejar al descubierto el debate sobre el monopolio de la calle en lo que se refiere a mercados clandestinos.

Por Juan Federico

Los diálogos quedaron registrados en los casetes que utiliza la Secretaría de Inteligencia (exSide), la oficina que se encarga de las intervenciones telefónicas que son pedidas por la Justicia.

Lo que allí se escuchó no dejó dudas a los investigadores de la Sección Federal de Inteligencia de Drogas y Crimen Organizado de la Policía Federal (Sefidco): había policías provinciales que apañaban la venta indiscriminada de cocaína, en diferentes escalas.

Los operativos se concretaron días después y terminó con ocho personas detenidas y procesadas por la fiscalía provincial de lucha contra el narcotráfico. Al mismo tiempo, se libró un oficio al Tribunal de Conducta Policial para que se individualizara a los uniformados que actuaban en connivencia con estos traficantes, que tenían su base de operaciones en el bar “El Rico Pollo”, ubicado a escasas dos cuadras de la Central de Policía, en barrio Alberdi, de la ciudad de Córdoba.

Otra vez, quedó al descubierto cómo en Córdoba las organizaciones narcos que actúan a mediana escala se nutren de la protección de policías. Sigue leyendo

Escuchas a narcos involucran a policías

En las intervenciones telefónicas a una banda sospechada de vender cocaína en un bar ubicado a dos cuadras de la Jefatura de Policía, en la ciudad de Córdoba, quedó en evidencia cómo un grupo de efectivos actuaba en connivencia con los investigados.

Por Juan Federico

–El civil (en referencia a un policía), ¿está ahí contigo?

–Ha dejado su número para que lo llames. (…)

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Entre los “poli-narcos” y CBI

¿País de tránsito, sólo de consumo o productor de cocaína? En lo que respecta al mapa narco, a nivel mediático Argentina es catalogada dentro de todas las gamas y extremos. Desde comparaciones sin sentido con México o Colombia hasta liviandades llamativas que suponen que nada está fuera de control, tanto debate estéril parece preparado adrede para encubrir la realidad.

Por Juan Federico

¿País de tránsito, sólo de consumo o un país productor de cocaína? Dentro de todas las gamas de los extremos posibles, Argentina es catalogada a nivel mediático en lo que respecta al mapa narco. No existe un acuerdo unánime –ni desinteresado- sobre cuál es el verdadero rol del país en el tráfico internacional de drogas ni de cómo se ha asentado la problemático a nivel local.

Un juego de extremos, desde comparaciones sin sentido con México o Colombia hasta liviandades llamativas que suponen que nada está fuerza de control, que persigue un objetivo: encubrir la realidad.

Argentina es, desde hace tiempo, un jugador clave en el narcotráfico mundial. Las crisis económicas periódicas, la corrupción política y de las fuerzas de seguridad, su industria química descontrolada y las fronteras sin controles serios, conforman un combo ideal para que el narcotráfico trascienda, se expanda y se asiente en el país. Sigue leyendo

Un relato de todos los días

Por Juan Federico

Lo que ocurre en Guiñazú es sólo una parte de un contexto mucho más amplio. Las peleas entre barras, los robos a cualquier hora, los destrozos sin sentido son una realidad cotidiana en muchos barrios de la ciudad de Córdoba, cuyos vecinos, a la fuerza, deben convivir con esta clase de episodios.

Siguiendo el razonamiento del sociólogo Javier Auyero, se trata de una muestra más de todo un deterioro urbano y social que parece empecinado en continuar profundizándose.

Ya los residentes de muchos sectores de la ciudad no se quejan de las aguas servidas, de las luminarias que no alumbran, de los baches, de los servicios que nunca llegaron, de las calles convertidas en lodazales intransitables cada vez que llueve.

Todo esto aparece como naturalizado, en el sentido de que ha sido asumido como algo imposible de rever, por lo que ya no es necesario marcarlo como una falencia. Así, este cúmulo de carencias no aparece en los discursos corrientes, aunque en realidad es fácil identificar cuáles son sus causas y los porqués de las ineficiencias para remediarlas. Sigue leyendo

Licencian a jefe policial por el espionaje

Se trata del comisario mayor Ariel Ávila, procesado por la Justicia federal. También fue relevado de su cargo el otro policía investigado. Ambos están sospechados de hacer seguimiento a particulares y a empresas a través de las sábanas telefónicas.

Por Juan Federico

Los dos uniformados procesados por la Justicia federal por el presunto espionaje ilegal a través de sábanas telefónicas fueron licenciados por la Jefatura de la Policía de Córdoba.

Se trata del comisario mayor Ariel Ávila, hoy jefe de Delitos Complejos, y el sargento Rubén Adrián López, quienes están imputados desde 2009 (y procesados desde marzo de este año), por el delito de “falsedad ideológica” (con penas de uno a seis años de cárcel).

Según la investigación que lleva adelante la fiscal federal Graciela López de Filoñuk, luego avalada en su mayor parte por el juez Alejandro Sánchez Freytes, los dos policías están acusados de haber falsificado y alterado oficios judiciales para obtener de manera ilegal sábanas telefónicas.

La trama oculta de esta causa fue revelada el domingo por La Voz del Interior. El lunes, en tanto, desde la Jefatura de Policía se tomó la determinación de licenciar a ambos. Sigue leyendo